El trabajo de seguimiento personalizado permite al interesado individualizar la rutina de ejercicios, lograr los objetivos específicos e individuales como son: pérdida de peso, tonificación muscular, disminución de grasa, mejorar el rendimiento físico y deportivo, recuperación de lesiones y reducción de factores de riesgos de enfermedad. Adicional, la posibilidad de presencialidad del entrenador durante toda la práctica física permite un seguimiento continuo y detección oportuna de errores y logros para corregir los primeros y fortalecer los segundos, haciendo más efectivo el tiempo de actividad y resultados más rápidos. Y como valor agregado, se cuenta con diversidad en la metodología de la práctica física lo que aumenta la adherencia al ejercicio y mejora la actitud frente a él demostrando que la práctica de gimnasio no es exclusivo estético si no que puede permitir un cambio físico en salud y en hábitos.