Solemos subestimar los beneficios de una actividad tan simple como es caminar, y cada vez más estudios nos muestran sus beneficios, tal es así que una nueva investigación señala que quienes caminan, son más delgados que quienes entrenan en el gimnasio.
 
Esta conclusión si bien es real y de seguro confirma lo que muchos sabemos o vemos a diario, puede confundirnos un poco, por ello, es importante aclarar que el peso no dice todo acerca de nuestra salud ni de nuestra forma y estado físico.
 
Es decir, la caminata diaria puede ser muy efectiva para mantenernos sanos y con un peso adecuado para el organismo, sin embargo, pesar más por ir al gimnasio puede ser el doble de beneficioso, pues simplemente, el peso que solemos adquirir en el gimnasio viene de la mano de un incremento en masa magra, lo cual sin duda resulta ventajoso para la salud.
 
En el estudio se observó que quienes caminaban a paso ligero o rápido durante 30 minutos o más de forma regular tenían un índice de masa corporal inferior y una cintura más pequeña que quienes realizaban otras actividades de intensidad moderada, tal como ir al gimnasio, montar bicicleta o nadar.
 
También se observó que la diferencia de peso se ve en mayor medida en mujeres y adultos de más de 50 años de edad, lo cual puede darnos una pauta de los distintos entrenamientos y de la composición corporal diferente entre quienes caminan con regularidad y quienes asisten al gimnasio.
 
Es decir, si bien caminar con regularidad puede ayudar a mantener un peso saludable y a prevenir la obesidad abdominal, estos beneficios son superiores en personas mayores o mujeres, pues quienes asisten al gimnasio pueden tener mayor peso corporal, aunque igual o mejor forma física que quienes caminan.
 
Así, el estudio nos muestra que caminar puede ser suficiente para mantenernos sanos y en forma, pero no olvidemos que pesar más por ir al gimnasio puede ser igual o más beneficioso para nuestra composición corporal y nuestro estado físico.
 
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